Museo Soumaya - Exposiciones itinerantes

Exposiciones itinerantes

Rodin en México / Rodin en el Centro Histórico

En esta exposición conviven los cuatro grandes proyectos en la trayectoria del escultor francés: La puerta del Infierno para el Museo de Artes Decorativas de París y que marcó el devenir de su plástica. Los burgueses de Calais, luego de la Guerra Franco-prusiana, buscaron resarcir el orgullo nacional francés. Fragmentación y movimiento donde el artista experimentó en el fragmento, la sensación de totalidad. Asimismo La herencia para dar a conocer a sus dos principales alumnos y apreciar su legado: Émile-Antoine Bourdelle y Camille Claudel.

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Alfonso Miranda Márquez

La Era de Rodin / The Age of Rodin

La muestra es una colección esencial, una selección de piezas que, guiadas por la visión del crítico Kenneth Clark, dan cuenta de las cualidades de la mejor estatuaria de Rodin y su era. Camille Claudel, una de las más célebres discípulas, y de aquellos artistas que abrieron con fuerza la nueva plástica del siglo XX: Bourdelle, Maillol, Matisse, Degas y Renoir, entre muchos otros. La Era de Rodin es un proyecto itinerante de Museo Soumaya que, con gran éxito, se ha presentado en varias ciudades de la República Mexicana, Centro y Sudamérica, los Estados Unidos y Europa.

Curaduría: Cheryl Hartup (Museo de Arte de Ponce, Puerto Rico) y Alfonso Miranda Márquez (Museo Soumaya.Fundación Carlos Slim)

Tesoros de Museo Soumaya. Antiguos Maestros Europeos y Novohispanos

La exposición tuvo lugar en los espacios dedicados al arte de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria en Madrid, España. Una selección del acervo de Antiguos Maestros Europeos, Antiguos Maestros Novohispanos y del México del siglo XIX. Treinta y cinco piezas creadas en el Nuevo Mundo que asimilaron los conocimientos, sensibilidades y grandes temas de los pintores españoles, germanos, italianos, franceses, flamencos y austríacos.

Curaduría: Alfonso Pérez Sánchez y Benito Navarrete (Antiguos Maestros Europeos) y Gustavo Curiel (Antiguos Maestros Novohispanos)

El Amor

La historia del amor es la historia del hombre. Es así que dos de los temas más constantes en el arte han sido el amor a Dios y el amor entre dos seres humanos. En el terreno del erotismo, de la sensualidad y de la mística no van separados la materia y el espíritu. Esta muestra recoge, en alrededor de 200 piezas, más de quinientos años de arrebatos amorosos y religiosos en pintura, escultura, moda, artes aplicadas, fotografía y cromos para calendario.

Curaduría: Héctor Palhares Meza

México. Mito, muerte e inmortalidad / Myth, Mortals and Immortality

En el universo mexicano, imágenes y personajes luminosos gravitan un entrañable paraíso cultural. El jade y las plumas de quetzal indígenas, flor y canto de Nezahualcóyotl; la belleza de la inteligencia de sor Juana Inés de la Cruz; la tierra seca y la candidez de los campesinos, habitantes fieles de los cuentos de Juan Rulfo; la Suave Patria, alacena y pajarera de Ramón López Velarde; la soledad asumida del laberinto de Octavio Paz que nos impone y motiva a la búsqueda. Una exposición donde conviven pinturas, esculturas, artes aplicadas, relicarios e indumentaria de los fondos de Museo Soumaya para hablar desde y de lo «mexicano» como el fascinante mosaico cultural del país.

Curaduría: Mónica López Velarde y Héctor Palhares Meza

Del mito al sueño. Rodin...Dalí

En el tránsito del siglo XIX al XX, Auguste Rodin abrió paso a la nueva representación del hombre. Exploró el cuerpo, lo fragmentó y plasmó movimientos originales llenos de carácter, emoción y erotismo. La referencia de los surrealistas es el alma humana. Dalí jugará con lógicas imposibles de la mente, como los relojes blandos o los cuerpos con cajones, y expresará los temores y las vergüenzas del alma con rostros ocultos. La muestra atraviesa los mitos y sueños del hombre moderno: El amor, alegorías y expresiones de los enamorados; La mujer, belleza es inspiración para Rodin, y turbadora presencia en Dalí; El cuerpo, expresión de emociones y descubrimiento de la psique.

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Alfonso Miranda Márquez

2300 Cucharas y utensilios. 2800 años

El hombre observa, nombra, crea y usa herramientas, extensiones de sus manos. Con la agricultura tiene más tiempo para preparar sus alimentos y elaborar utensilios. Así, la alimentación como parte de la vida se vuelve más sofisticada. La hoguera o la cocina será un espacio de reunión en las culturas de todas las épocas.

En distintos núcleos temáticos que la presentan como elemento utilitario, objeto cultural y símbolo de las sociedades en el tiempo, la cuchara se integra a esta muestra como pieza devocional, cultural, viajera o de divertimento.

Curaduría: Monserrat Ugalde y Héctor Palhares Meza

Autorretratos. La colección de Marte R. Gómez

El 31 de mayo de 1946 un grupo de  pintores, escultores, escritores, coleccionistas y funcionarios públicos se citaron en el restaurante Chapultepec para homenajear a un hombre que supo ver con ojos grandes la pintura mexicana de la primera mitad del siglo XX: el ingeniero Marte R. Gómez.

 

De los 40 autorretratos que los artistas entregaron a Marte R. Gómez en dicho homenaje, Museo Soumaya posee 34 de ellos entre los que figuran: María Izquierdo, Dr. Atl, Olga Costa, Roberto Montenegro, Carlos Mérida, Raúl Anguiano, Miguel Covarrubias, Juan Soriano, Angelina Beloff, Germán y Lola Cueto, entre otros muchos destacados maestros.

 

Curaduría: Eva Ayala Canseco y Mónica López Velarde

Dalí. Juego y deseo

A través de su universo onírico y del juego, Dalí muestra sus miedos y deseos, fobias y liberaciones. Las profundidades de su mente son el origen de los famosos relojes blandos, caballos y mujeres… Salvador Dalí fue más allá de la pintura y en volúmenes plasmó los laberintos del inconsciente sin descomponer las figuras en manchas de color o geometrismos abstractos. En cada una de estas obras, un juego paranoico se advierte en las dobles imágenes que entrañan oposiciones: lo blando y lo duro, lo interno y lo externo, lo ligero y lo pesado, lo lógico y lo fantástico, lo grávido y lo terrenal, Gala y Dalí...

 

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo 

Viento detenido. Mitologías e historias en el arte del Biombo

El biombo es un mueble que separa y recoge un espacio. Enmarca, da intimidad. Nos protege y guarda en una atmósfera. El biombo ofrece vistas: es una ventana abierta que transluce a quien está detrás y cerrada que a la vez lo cubre. El gran intercambio cultural, comercial y artístico entre los distintos mundos: Oriente, Europa y América, a través de las rutas de exploración, se ha manifestado en las expresiones estéticas que, como el biombo, conjugan cualidades técnicas y artísticas propias del mueble y de la pintura. Esta muestra recorre varios siglos que enlazan Viejo y Nuevo Continente en más de 20 biombos que dan cuenta de estilo, belleza y composición.

 

Curaduría: Ana Elena Mallet y Mónica López Velarde

De casa y de calle. El siglo XIX mexicano

De casa y de calle reúne 56 piezas que exploran los usos y costumbres que marcaron el tránsito hacia la configuración de la identidad nacional. Los escenarios de lo público y de lo privado interactúan a través de una minuciosa selección de pinturas, esculturas, litografías, estampas, miniaturas, moda, juguetes y exvotos. Artistas viajeros como Chapman y Egerton retrataron, con una mirada extranjera, la diversidad del escenario mexicano. Los tipos populares de cada región ocuparon a maestros como Claudio Linati, quien abordó en sus litografías y acuarelas el carácter multicultural de México. Asimismo, mediante la paleta de Felipe Santiago Gutiérrez o de José Agustín Arrieta es posible tener acceso al mundo íntimo de la familia decimonónica.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza 

Pudor y liviandad. Tres siglos de moda en México

El vestido surge por la necesidad de proteger del cuerpo, por la salvaguarda del pudor y también por el respeto a la tradición. La indumentaria se volvió emblema de lo singular y la moda surgió entonces como una búsqueda constante de lo nuevo en forma y decoración. Se identificaría con el atuendo pero alcanzó otras manifestaciones como el mobiliario, las artes aplicadas, el lenguaje y las costumbres, los gustos y las ideas, los artistas…De 1780 hasta 1930, la muestra exhibe la evolución de la vestimenta a través de los rasgos de lo efímero, las normas sociales y la seducción, como signos civilizatorios modernos.

 

Curaduría: Eva Ayala Canseco y Mónica López Velarde

De corazón… Latidos del alma novohispana

Desde la Antigüedad el corazón se ha considerado centro de la vida, palacio de la voluntad y las pasiones. El misticismo apostólico lo imagina una habitación para el alma, centro del amor divino, que propicia el abrazo de los corazones de Jesús y María.

 

Esta muestra de amor nos invita a disfrutar un mosaico de corazones encarnados, ceñidos con espinas, luminosos, custodiados por las jerarquías angelicales que aluden todos al martirio redentor de Cristo, y a la presencia de la divinidad en nuestro cuerpo. Bienvenidos a un recorrido de latidos, que serán un arrebato para el corazón…

 

Curaduría: Monserrat Ugalde y Alfonso Miranda Márquez

José María Velasco

El paisaje académico nacional llegó a su cumbre con la figura del pintor mexiquense José María Velasco. Heredero de las lecciones compositivas y técnicas que habían dictado Pelegrín Clavé y el italiano Eugenio Landesio en sus cátedras dentro de la Academia de San Carlos, el artista reinterpretó el paisaje a través de una amplia formación científica.

 

Una exposición monográfica del pintor –en óleos, acuarelas y carboncillos– de quien la crítica de arte Raquel Tibol señaló: […] Velasco empezó como todos los pintores naturalistas e idealistas de su tiempo, con la diferencia de que el acervo científico cultural que traía le permitió liberarse de las caprichosas intuiciones que exageran el idealismo hasta volverlo artificial.

 

Curaduría: Mónica López Velarde

De lo divino y cristalino. Arte virreinal de los siglos XVI al XVIII

A partir de 1492, Cristóbal Colón abrió las fronteras del mundo conocido e incorporó a la realidad occidental un nuevo agente: América. El encuentro de dos mundos dio lugar a la obra de artistas que aprendieron técnicas y materiales europeos, y sumaron la fuerza creadora de las culturas mesoamericanas, así como la tradición de Asia y África. Mediante el trabajo de los diferentes gremios en Nueva España –pintores, plateros, doradores, bordadores, entre otros–, la exposición recorre los grandes asuntos estéticos de la historia nacional durante el virreinato.

 

Curaduría: Alfonso Miranda Márquez

Impresionismo y vanguardias

Integran la muestra treinta obras con temas y técnicas que poseen su fuente en las enseñanzas al aire libre y en el París finisecular. Un recorrido en el que, paso a paso, se desmenuza la luz en colores vivos y trazos inquietos: en papeles y lienzos que recrean la percepción y la subjetividad de los artistas.

 

Autores de esta curiosidad valiente y ejemplar son Courbet y el Van Gogh temprano, en su veta paisajística que se robusteció en el realismo; los impresionistas más destacados: Monet, Pissarro, Renoir, Guillaumin, Degas y Cézanne; y artistas que integraron un torrente imparable de metamorfosis plástica: Loiseau, Luce, Signac, Vuillard, Rouault, Friesz, Vlaminck, Jean Dufy y Hugues-Claude Pissarro.

 

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Héctor Palhares Meza

El Jardín secreto

En árabe al intercambio de pensamientos mediante flores se le llama selam o saludoEl Jardín secreto se viste de flores que son símbolos de la vida. Delicadas y frágiles adornan, ciñen la identidad y son ofrenda de amor, galanteo y devoción. Recogidas por los pinceles flamencos de Jacob Marrell y del norteamericano Conrad Wise Chapman, conviven con las obras mexicanas de José Agustín Arrieta, Humberto Limón, Eduardo Cataño o Jorge González Camarena. Relicarios, miniaturas, biombos, mantones, bateas, loterías y otros objetos, también se valieron de motivos florales donde la naturaleza y el hombre evocan un florilegio de amor.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza

José Agustín Arrieta

Arrieta pintó mucho, firmó poco y se rebeló ante los temas académicos de su época que ponderaban los temas históricos sobre los cotidianos. Nació en Tlaxcala y creció en la ciudad de Puebla. Es probable que fuera alumno de la Academia de Bellas Artes de la Angelópolis en la época de Ximénez de las Cuevas. Fue un gran retratista de escenas populares. La mayor parte de su trabajo puede dividirse en: naturalezas muertas, alacenas o cuadros de comedor y la pintura narrativa, escenas en cocinas, fiestas, calles y pulquerías, en donde la china poblana es la protagonista predilecta. Su exposición monográfica presenta una realidad con textura, sombra, destellos, volumen, color y sabor…

 

Curaduría: Mónica López Velarde

La leyenda de los cromos. El arte de los calendarios en México / Mexican Art Calendars

Entre los años 30 y 70 del siglo XX, Galas de México participó en las artes gráficas del país como ninguna otra casa editora. La producción y demanda de calendarios murales estaría en boga. Los cromos pasaron a ser creaciones colectivas de pintores, comercios y clientela; sus imágenes, los trazos idílicos de la cultura mexicana que han perdurado hasta el presente.

 

Esta exposición que ha itinerado por la República Mexicana, Estados Unidos y Líbano reúne algunos de los más de 5 mil óleos que Galas de México ha conservado y que representan esta vertiente del arte comercial que tantas resonancias ha tenido en nuestra cultura.

 

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Héctor Palhares Meza

Juan Soriano. Santo y seña

Juan Soriano ha sido apreciado y querido por su figura de hombre libre, y su obra es expresión de esa libertad. La muestra es un homenaje a Juan, a su presencia de artista y amigo. Pinturas, esculturas y dibujos que refieren los principales momentos creativos del autor. Desde su temprana disidencia cuando advertía: Yo miro otras cosas distintas de las que dice ver mi maestro. En pintura y escultura, además de su participación fundamental en el grupo experimental de teatro Poesía en voz alta, el artista pertenece a la categoría, sin clasificación posible, de los pintores absolutamente singulares. Soriano nos legó la figura de un artista sencillo y pleno. Tal vez por ello se sentía ave...en pleno vuelo.

 

Curaduría: Mónica López Velarde

Paisaje, entorno y retorno

Fuente de inspiración poética y costumbrista, el paisaje ha sido fundamental en el imaginario mexicano y europeo. Vinculado con una diversidad de latitudes, climas y regiones, cobija al hombre en diálogo con la naturaleza. Esta muestra lo explora desde adentro, con las diferentes intenciones que tuvo entre los siglos XVI y XX. El diálogo entre dos continentes tiene lugar en un recorrido visual por los espacios abiertos, costumbristas, cotidianos y esenciales que desde los Antiguos Maestros Europeos hasta el Impresionismo y las primeras vanguardias ratifican la sentencia de Vincent van Gogh: El arte es el hombre añadido a la naturaleza.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza

Retrato de familia

El deseo de los seres humanos por contemplar y hacer perdurar su imagen ha hecho del género del retrato una de las actividades artísticas más antiguas y consistentes. Éste buscó la reafirmación personal y social al consignar a un grupo de personas a una casta,  un linaje o cualquier otro parentesco, por medio de la recreación de motivos físicos y simbólicos. En esta muestra se aprecian con claridad algunas de las importantes maneras en que el retrato familiar en México se ha hecho presente: desde el testimonio de parentesco conyugal, maternal o fraternal, hasta los hechos para memoria de los parientes, los cuadros de devoción y ex votos y la llamada muerte niña.

 

Curaduría: Eva Ayala Canseco y Mónica López Velarde 

Santuarios de lo íntimo. Miniaturas y relicarios

El género del retrato fue el que de manera sensible ocupó a los miniaturistas. Conservado muchas veces en un estuche precioso, pasó a ser una pieza de joyería, un objeto que se porta a manera de alhaja y que guarda también un sentimiento de añoranza.

 

En pequeños espacios de medallones y estuches se guardan con fervor reliquias e imágenes devocionales. Los relicarios contienen restos corporales de los santos, así como objetos que estuvieron en contacto con ellos. El trabajo de esta muestra abre la posibilidad a nuevas lecturas de un hecho artístico e histórico concreto. Fervor religioso, épico y sentimental…

 

Curaduría: Alfonso Miranda Márquez, Eva Ayala Canseco y Mónica López Velarde

Estampa devocional. Imaginario de fervor religioso

La exposición presenta una de las colecciones mexicanas más completas en este género. Se trata de 46 piezas, entre xilografías, calcografías y litografías de los siglos XVIII y XIX, concentradas en dos grandes temas: el culto a María y a Cristo.

 

Mirar el arte en una estampa nos invita a habitar el mundo. Imaginería portátil, estas obras sirvieron desde su aparición de catálogo visual tanto para artistas y aprendices de arte que buscaron modelos de composición, iconografías, contextos, personajes y objetos y, en el caso de las estampas religiosas, un lugar donde los creyentes encontraron motivos en los cuales posar su devoción.

 

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Mónica López Velarde

Siqueiros

Una de las inquietudes constantes de David Alfaro Siqueiros fue la experimentación con técnicas ensayadas y composiciones que plantearon al espectador otras maneras de interés visual. Aquí se exhiben las más sobresalientes: óleos, piroxilinas, acrílicos y carbones sobre tela, madera, papel, cartón, asbesto y cera, entre otros. 

 

Cuadros abstractos, expresionistas o figurativos, todos proyectan un sentimiento de ascensión. Figuras con los brazos abiertos como un símbolo de la libertad. La exposición reúne estudios que transitaron de la mente del pintor al caballete y de ahí al espectacular asbesto. Obras que marchan con gesto triunfal rumbo a la posteridad de su autor.

 

Curaduría: Alfonso Miranda Márquez

¡Cámara! 1915 – 1950

Cuarenta y cinco retratos, testimonios del nacionalismo que promovieron las fotografías familiares y la industria postal en torno al mundo artístico mexicano, conforman esta muestra itinerante de fotografías de 1915 a 1950.

 

Las canciones, los atuendos de chinas poblanas y charros, así como escenografías del campo son las primeras expresiones con que México se invistió de identidad desde principios de siglo. Los temas: Corridos y canciones, con postales ilustradas, con las que nació el género ranchero del siglo XX. Álbum, retratos de familia y grupos que posan para el recuerdo, se acompañan de una selección de fotografías que en su época se agruparon como viñetas de un relato.

 

Curaduría: Gabriela Huerta Tamayo y Eva Ayala Canseco

Lo irrepresentable: muerte niña

Pinceles anónimos al lado de los mejores autores –como Villalpando y Herrera en el virreinato, Bustos y Espinosa en el México independiente, Soriano y Siqueiros en el XX, entre otros– y cámaras de fotógrafos notables participaron en los rituales fúnebres católicos que, con el Humanismo creciente desde el Barroco, plasmaron la irrevocable y enigmática finitud de los individuos y, a la vez, les otorgaron una suerte de inmortalidad: la del recuerdo a través de sus imágenes. En esta muestra conviven imágenes de niños muertos o angelitos que, lejos de conocer el pecado original, quedaron eternizados en una tradición artística entrañable.

 

Curaduría: Alfonso Miranda Márquez

Calendarios mexicanos

Una muestra que da cuenta de los procesos industriales del cromo: óleos, fotografías, vidrios, acetatos, láminas de impresión, maquinaria, impresos; amén de los entrañables testimonios orales recogidos entre los artistas y trabajadores de la que fuera la gran Época de calendarios del siglo XX.

 

Temas patrios, históricos, familiares, costumbristas, deportivos, infantiles, humorísticos o evocadores de la belleza femenina se imprimieron de forma permanente en calendarios especiales y de línea entre 1933 y 1970. Frente a los nuevos conceptos de imagen que trajo consigo la fotografía en la década de los sesenta –niños, mascotas, frutas y vistas panorámicas con paisajes–, el otrora pujante negocio del calendario estaba por concluir.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza

1900. París. La Belle Époque

Para el año que conmemoraba el fin del siglo XIX, la Exposición Universal de la capital francesa incluiría la más completa exhibición de arte moderno que se ha realizado. El arte en el cruce de caminos, era el tiempo de los bohemios. A veinte kilómetros de la Ciudad Luz se encuentra Saint-Germain-en-Laye, cuyo palacio principal fue residencia de reyes hasta el siglo XVII.

 

En el conjunto de seis óleos que integran el Panorama de la terraza de Saint-Gemain-en-Laye, Philippe Parrot-Lecomte mostró distintas vistas de Saint-Germain en donde los elementos principales son el paisaje de la campiña francesa y sus visitantes y actividades.

 

Curaduría: Mónica López Velarde

El reino de las formas: Grandes maestros. Franz Mayer, Museo Nacional de San Carlos, Museo Soumaya

Por primera vez las colecciones europeas del Museo Nacional de San Carlos, Museo Franz Mayer y Museo Soumaya.Fundación Carlos Slim se suman en un proyecto común.

 

La exposición de 60 pinturas y esculturas busca acercar a los visitantes a la herencia europea que permanece en usos y costumbres en lo religioso, alegórico y civil. Los pinceles de Zurbarán, Murillo, Bigot, Vaccaro, Giordano, Brueghel, Reynolds y Hobbema, entre otros,  generan nuevas lecturas y discursos con una instrucción que, en el contexto del arte occidental, nos acercan a una realidad aparentemente distante y que sin embargo es presencia cotidiana.

 

Curaduría: Marco Antonio Silva (Museo Nacional de San Carlos/INBA), Alejandro López Sandoval (Museo Franz Mayer) y Héctor Palhares Meza (Museo Soumaya.Fundación Carlos Slim)

Chapman

La muestra monográfica dedicada al pintor norteamericano integra una selección de 28 piezas que, en distintos formatos, dan cuenta del trabajo del autor de Vista de la ciudad de México desde el Lago de Texcoco. Valles, naturalezas muertas y retratos que ilustran la propuesta de un admirador de nuestro entorno y su gente: el paisaje nacional con sus espléndidos tonos y transparencia atmosférica, en Valle de México con pueblo en el fondo o Cholula. Piezas como Naturaleza muerta con rosas mexicanas Rosas y margaritas, descubren la belleza de la flora nativa, así como una selección de enseres enmarcados por un estilo de época.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza y Mónica López Velarde

Diego pintor, Frida modelo

En 1952 el Instituto Nacional de Bellas Artes encomendó a Diego Rivera la creación de un mural para la muestra Veinte siglos de Arte Mexicano que itineraría por varias ciudades europeas. El maestro incluyó símbolos nacionales de la Guerra Fría que incomodaron a las autoridades de nuestro país. El mural no se exhibió para el proyecto original, debido a que Rivera lo envió como regalo al gobierno chino.

 

La espléndida calca de 4.5 x 10 metros –boceto previo a la realización del mural– se integra por diez fragmentos y se mantuvo inédita por más de medio siglo en propiedad de Rina Lazo, ayudante de Diego. Se ofreció a la venta en los Estados Unidos y hoy forma parte del acervo de Museo Soumaya. La obra se ha exhibido parcialmente en el Museo de Arte de Ponce en Puerto Rico, en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, Argentina, y  en la Galería Internacional del Instituto Smithsoniano de Washington, D.C., en los Estados Unidos.

 

Curaduría: Mónica López Velarde y Héctor Palhares Meza

México 1810-1910-2010

Presentada en el marco del Bicentenario del inicio de la Independencia y del Centenario del estallido de la Revolución Mexicana, esta muestra es un acercamiento a la historia, las tradiciones, la cultura popular, el colorido y la música de esta tierra.

 

Cromos para calendario de la imprenta Galas de México mantienen un diálogo con obras del acervo de siglo XIX de Museo Soumaya: óleos, fotografías, artes aplicadas, miniaturas, moda, monedas y documentos del Centro de Estudios de Historia de México CARSO –como el Plan de Iguala, el Plan de Ayala o la Primera Edición del Himno Nacional–, que son portavoces de doscientos años de historia mexicana y de la construcción del ser nacional.

 

Curaduría: Héctor Palhares Meza

Paisaje y otros pasajes mexicanos del siglo XIX

El género de paisaje es una invitación a contemplar la armonía en la naturaleza. Asimismo describe a una región o un país, en algunos casos es incluso símbolo o emblema. Es también escenario de acontecimientos históricos, sucesos cotidianos, mitos, culturas y, en fin, de nosotros mismos.

 

La exposición Paisaje y otros pasajes mexicanos del siglo XIX muestra veinticuatro obras del género pictórico que durante el siglo XIX gozó de gran apogeo y aceptación no sólo en América, sino en Europa, como testimonio del Romanticismo. Los lienzos nos devuelven la naturaleza, el interés hacia lo exótico, el registro gráfico de los recientes descubrimientos arqueológicos y la pasión por la aventura.

 

Curaduría: Mónica López Velarde y Héctor Palhares Meza



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